¿Work-Ethic?
Es un juego de palabras en inglés. Comenzó siendo una expresión sociológica, describiendo un aspecto del Protestantismo: la moralidad consiste en trabajar. En el lenguaje popular, viene a ser la mística del que se esfuerza en el trabajo: "Michael Jordan tenía un work-ethic impresionante."
Inspirados por los enseñanzas sociales de Juan Pablo II, pretendemos ubicarnos a la intersección de la solidaridad internacional con la autosuficiencia local, es decir, donde hay una mística del trabajo hecho éticamente. Promovemos la autosuficiencia, la convicción de que uno debe solucionar sus propios problemas, prestando atención a los detalles, trabajando con persistencia y ambición. Y promovemos la solidaridad, primero al nivel local, y después a nivel internacional: queremos que todos pongan el hombro para resolver los problemas comunes a todos, y para ayudar a los más necesitados.
El work-ethic-la mística del trabajo-es tan fundamental al desarrollo que los programas sociales y económicos fracasarán si los supuestos beneficiarios no lo incorporan en sus vidas. Los miembros de las Juntas Directivas y el personal de las OSCs, que deben ofrecer liderazgo y servicios a tanta gente, son claves para difundir este ideal. Por lo tanto, deben ser los primeros en practicarlo.
El Global Work-Ethic Fund intenta practicar lo que predica, y, además, sigue el código de conducta de la Association of Fundraising Professionals, la mayor asociación profesional de especialistas en la obtención de fondos en el mundo.








